Clases

Danza contemporánea

En Irantzu Gonzalez Dantza Eskola, ofrecemos clases de danza contemporánea a partir de los 16 años, en estas clases sentirás tu progreso como bailarín aplicando la técnica clásica sin corsés, fluyendo en la libertad de movimientos de tu propio estilo.

Las clases de danza contemporánea son una herramienta muy completa para desarrollar la expresión corporal, la creatividad y la conexión con uno mismo. A través de esta disciplina artística, exploraras una amplia gama de movimientos y técnicas que te permiten expresar tus emociones y contar historias de manera única.

La danza clásica como parte de tu proceso

El soporte, la base. Lo que sostiene a todo buen bailarín o bailarina es su técnica. Lo que alimenta la técnica es tu estilo propio, único e inimitable. La esencia.

Sin técnica, la esencia se diluye y se pierde por el camino, pudiendo desperdiciarse.

Por ello, en Irantzu dantza eskola, concedemos el respeto y la importancia que se merece la danza clásica. Para que tu cuerpo adquiera la posición, el fluir del movimiento, el poder del equilibrio y la fuerza que el ballet te aporta a través de su aprendizaje y ejercicio.

Para que salgas de la escuela siendo y sintiéndote un bailarín completo y formado.

La libertad del estilo contemporáneo

Tu esencia llevada a la danza. Lo que te hace inimitable, sumado a la técnica fluyendo en movimientos únicos por el escenario.

Individualmente o en grupo.

Tu oportunidad de romper el molde del estilo clásico, respetando la técnica, y la libertad de expresar a través de movimientos más fluidos, libres y sin rigidez.

La improvisación

La técnica, la esencia y tú.

Tu capacidad (que aunque no hayas explorado, sí tienes) de improvisar. De moverte libremente, de unir un paso tras otro a lo largo y ancho de la clase (o del escenario).

La oportunidad de sorprender y sobretodo de sorprenderte.

El momento en el que pones a prueba tu evolución como dantzari. No hay lugar a errores, solo a aprendizajes.

La confianza

A medida que vayas aprendiendo, evolucionando y creciendo como dantzari, estás invirtiendo en la confianza que tienes en ti misma.

Nunca está de más, porque la confianza es siempre una gran compañera.

En la escuela la trabajamos y la ponemos a prueba, la reforzamos. Te acompañamos y apoyamos para que brilles tanto encima como fuera del escenario.

Consciencia sobre tu cuerpo, el tiempo y el espacio

Controlar tu movimiento, acompasarte al ritmo de la música y respetar los espacios.

El trabajo que realizamos en las clases para que la danza sea ordenada (aunque quiera representar el caos).

Ir al tiempo, con la música que es la que te marca el ritmo. No tropezar en el espacio con tus compañeros u otros objetos. Ser consciente de tus movimientos y controlarlos tú, y no perderte en la coreografía.

Respirar adecuadamente, paras impulsar un movimiento que requiere de tu fuerza o contener el aliento durante un momento que requiere de gran concentración y equilibrio.

Reforzar y trabajar la memoria corporal a través de la cual, lo que el primer día te parecía imposible, se convierta en un movimiento sencillo y casi automático.

Fluir en solitario y fluir con el grupo

Aprender a hacerte grande en el escenario o la clase. Estés sola o acompañada.

Comprender el espacio que te pertenece durante la danza, y al que perteneces.

Moverte con total libertad y consciencia, respetando al resto de bailarines o exprimiendo el escenario al máximo.

Disfrutar de la danza como el resultado, pero sobretodo como el camino

No es solo mostrar en las competiciones y festivales todo lo que hemos aprendido.

Es disfrutar de todo el camino que recorres durante ese aprendizaje.

Las clases junto a tus compañeras y profes. Los viajes. Los ensayos dentro y fuera de horarios.

Sentir como la danza crece dentro de ti. Ser testigo de tu propia evolución como dantzari, de lo que aprendes y de cuánto mejoras. No desperdiciar ningún minuto en el ensayo porque sabes que son momentos únicos e irrepetibles.

Absorber cada consejo de tus profes y compañeras.

Sentirte libre de opinar, de aportar y de sugerir.

Crecer como dantzari. La consecuencia inevitable.